Trouvelot, retratista de mundos
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07-08-2006
A finales del siglo XIX, la recién nacida e ineficiente fotografía no era rival para el ojo humano, sobre todo a efectos de color. Por ello las imágenes astronómicas eran plasmadas sobre papel por dibujantes como Trouvelot. En aquel tiempo arte y ciencia
Trouvelot, retratista de mundos
El planeta Júpiter, observado el 1 de noviembre de 1880 a las 09:30 P.M.
El planeta Marte, observado el 3 de septiembre de 1877, a las 11:55 P.M.
Eclipse total de sol, observado el 29 de julio de 1878 desde Creston, Wyoming.
Cuatro vistas de Júpiter, 1872.
“Estas vistas fueron realizadas con la ayuda del observatorio dióptrico de 15 pulgadas (38 cms) de Harvard, que fue fabricado en Munich (Alemania) por la casa Merz. En ellas se muestra el característico cinturón de nubes en cuyo interior se observan estructuras en forma festón, que más tarde fueron observadas en detalle por sondas robóticas como las Voyager. En aquel tiempo, los dibujos realizados con el telescopio, en los cuales se empleaba únicamente la vista, mostraban más detalle que el se podía alcanzar empleando las poco sensibles placas fotográficas entonces disponibles”.
Mare Humorum (Luna). De un estudio realizado en 1875.
Grupo de manchas solares y puntos velados. Observados el 17 de junio de 1875 a las 7:30 A.M.
Aurora Borealis. Tal y como se observó el 1 de marzo de 1872, a las 9:25 P.M.

Cuando el francés
Étienne Léopold Trouvelot (1827-1895) llegó a Massachussets en 1852 era en primer lugar un retratista. Durante los siguientes 30 años, en que permaneció en América, su pasión amateur por la ciencia dejaría un legado que cabalga a horcajadas sobre la fama y la infamia.
Trouvelot profesaba un particular amor por los gusanos de seda, y poseía un solar de 4 acres detrás de su casa donde cultivaba una variedad nativa. Para incrementar la producción esperaba poder cruzar la variedad local con especies traídas de Europa. De regreso de uno de sus viajes al viejo continente se trajo huevos de
polilla gitana y de ese modo se introdujo en los bosques de América una de sus más grades pestes, causante hasta el día de hoy de verdaderos estragos. Para mejorar su crédito (aunque sea ligeramente), debemos decir que se dio cuenta de la enormidad del problema justo en el momento en que algunas de sus polillas se escaparon. De inmediato hizo público el incidente, pero desafortunadamente los entomólogos locales no hicieron nada para erradicarlas.
Trouvelot perdió interés por las polillas y dirigió su atención hacia las estrellas, de modo que empezó a ilustrar fenómenos celestiales. Sus dibujos eran tan buenos que el director del Colegio Observatorio de Harvard le contrató y de ese modo el francés consiguió acceder a su potente telescopio.
Desde allí, produciría más de 7000 dibujos astronómicos, y publicó 50 trabajos científicos. Sus obras fueron mostradas en la Exposición del Centenario de Philadelphia en 1876, y Trouvelot comenzó a recopilar sus mejores bocetos para su publicación a mayor escala. En 1881, se puso a la venta una serie de 15 cromolitografías (¡a un precio de 125 dólares!) que fue muy aclamada. Pasó los tres últimos años de su vida en su Francia natal, ejerciendo su fascinación por los fenómenos solares.
Ver las 15 cromolitografías de Trouvelot
(Biblioteca Pública de Nueva York)
Fuente noticia:
Bibiodissey
Traducido por Miguel Artime para
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